Cuando
en 1956 Manuel A. Odría deja la
dictadura y convoca a elecciones para elegir el próximo presidente del Perú,
los seguidores de Prado se encargaron de convencerlo para postular nuevamente
a la presidencia. Cuando la idea fue de su agrado, Prado regresó al país
en 1955.
Sus partidarios fundaron el Movimiento
Democrático Pradista (MDP), que pronto cambió su
nombre por Democrático Peruano porque todavía existía la «leyenda negra»
con respecto al general Mariano Ignacio
Prado, padre de Manuel, de controvertida actuación
durante la guerra con Chile. Los que apoyaban a Prado hicieron la campaña
pidiendo apoyo de los ciudadanos, haciendo publicidad con el slogan: «Tú lo conoces,
vota por él».
Prado enfrentó a los candidatos Fernando Belaunde
Terry y
Hernando de Lavalle. El APRA se hallaba impedido de participar en las elecciones
por lo que Prado les hizo una oferta a todos los seguidores del APRA, a cambio
que ellos votaran por el en esas elecciones. Prado, tuvo la habilidad de
ganarse el apoyo de los apristas, y su promesa fue levantarles la proscripción
el primer día que asumiera el poder, derogando la famosa Ley de Seguridad
Interior, abominable creación de la dictadura odriísta.
Las elecciones se realizaron el 17 de junio,
donde Prado ganó con 568.134 votos, el 45,5% de la población.